Queridos lectores de A XAnela,
La Campaña de Manos Unidas de este año nos invita a mirar de frente una verdad que no podemos ignorar: la paz no será posible mientras exista hambre. Bajo el lema «Declara la guerra al hambre», se nos recuerda que la violencia no solo se expresa en los conflictos armados, sino también en la injusticia silenciosa de un plato vacío, en la falta de oportunidades, en la exclusión que condena a millones de personas a una vida sin futuro.
Las cifras estremecen: más de mil cien millones de personas viven en pobreza multidimensional aguda, y casi el cuarenta por ciento lo hace en países marcados por conflictos. Mientras el gasto militar mundial alcanza cifras desorbitadas, la inversión en construcción de paz es mínima. Allí donde hay desigualdad, la paz se vuelve frágil; donde hay hambre, la convivencia se rompe; donde falta dignidad, crece la violencia.
Construir la paz exige mucho más que detener las armas. Requiere educación, justicia social, derechos garantizados, participación y un desarrollo integral que ponga a la persona en el centro. Requiere, en definitiva, combatir la pobreza para que la paz sea posible. Desde A Xanela, nos unimos a esta llamada urgente: declarar la guerra al hambre es apostar por un mundo más humano, más justo y verdaderamente pacífico. La paz comienza siempre donde se defiende la dignidad de cada persona.
En esta Jornada Mundial del Enfermo, celebrada bajo la protección de Nuestra Señora de Lourdes, recordamos también la importancia de acompañar a nuestros enfermos y mayores con cuidados humanos, médicos y espirituales. La Iglesia nos invita a acercarles los sacramentos que fortalecen en la fragilidad: la Confesión, la Comunión y la Unción de los Enfermos. Este sacramento no es solo para los últimos momentos, sino un don para quienes atraviesan situaciones de enfermedad seria, intervenciones importantes o un deterioro progresivo de la salud.
El Hospital cuenta con capellanía permanente, y en la parroquia los sacerdotes estamos disponibles día y noche para llevar la Comunión o administrar la Santa Unción. No es una molestia: es un consuelo para el enfermo, una ayuda para la familia y un testimonio de fe para todos. Además, celebraremos la Unción de los Enfermos de manera comunitaria el 11 de febrero en la Capilla de Lourdes de Xoane y el 2 de mayo en la iglesia parroquial de Carballo, anunciándose también las fechas en las demás parroquias de la UPA.
La Campaña del Enfermo 2026 nos invita a contemplar la figura del Buen Samaritano bajo el lema «La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro». El Papa León XIV nos recuerda que la Iglesia está llamada a ser esa posada donde el herido encuentra alivio, cuidado y esperanza. Cuidar a los enfermos —y también a quienes los cuidan— no es un peso, sino una oportunidad evangelizadora: un lugar donde Dios actúa silenciosamente y donde la comunidad aprende a amar de manera más auténtica.
En esta semana celebramos también la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes. El miércoles 11, a las 18:00, nos reuniremos en la Capilla de Xoane para honrar a la Virgen, pedir por los enfermos y administrar la Santa Unción a quienes deseen recibir este sacramento de esperanza y paz. Que María, salud de los enfermos y consuelo de los afligidos, nos cubra con su manto y nos acompañe siempre.
Feliz semana
