Los Maestros del pincel y los de la gubia se encariƱaron con la figura del Bautista.
La austeridad en la vestimenta y la relación con Cristo (āel Cordeo que quita el pecado del mundoā:Jn 1,29) son datos constantes en la imaginerĆa del Santo.
Esta imagen ,procesional, que fijamos en el Ćŗltimo tercio del s.XVIII, nos muestra al Bautista recibiendo las caricias del Cordero.Detalle peculaira porque lo mĆ”s frecuente es ver a San Juan con la mano alargada seƱalando el paso de JesĆŗs, a quien dene seguir los discĆpulos del propio Bautista (Jn 1,35)
SAN JUAN BAUTISTA II
Viste tĆŗnica talar, pero de piel de camello (Mc 1,6).Con la mano izquierda algo estĆ” seƱalando el Santo.Tal vez,sobre una piedra habĆa un Cordero que se habrĆ” perdido.Tal vez el bautista estĆ© seƱalando el rĆo JordĆ”n , invitando a la conversión y al bautismo de penitencia que Ć©l impartĆa (Mat 3,11)
