Con la Fiesta de la Milagrosa hemos clausurado en nuestra parroquia la cuarta semana jubilar de la Iglesia universal. Este tiempo de gracia ha tenido un significado especial para Carballo, al coincidir con el 50.º aniversario de la bendición de nuestra iglesia parroquial. Medio siglo de historia, de comunidad, de fe compartida. Medio siglo construyendo Iglesia no solo con piedra, sino con vidas entregadas, con manos abiertas, con corazones que acogen.
Las lonas que han vestido nuestra fachada no eran solo decoración: eran proclamación.
“Esta Igrexa ten as portas abertas. Esta é a túa casa. Entra, non quedes fóra.”
“Vinde, entrade… volvede á Igrexa que é a vosa casa.”
Estas palabras resuenan como un eco del Evangelio: la Iglesia está viva, y su puerta no se cierra. Es hogar para quien busca consuelo, sentido, perdón, comunidad. Es lugar de encuentro con Cristo, especialmente en la Eucaristía, donde todos somos invitados a participar.
Ahora, con el corazón agradecido por lo vivido, abrimos un nuevo curso pastoral. Lo hacemos con esperanza renovada, con el deseo de seguir siendo esa “Igrexa de pedras vivas” que acoge, que escucha, que acompaña. Queremos que cada familia, cada joven, cada mayor, cada niño se sienta parte de esta casa común.
Invitación al nuevo curso pastoral
Con alegría y esperanza iniciamos un nuevo curso pastoral en Carballo y demás parroquias de la Unidad Pastoral. Comienza la catequesis el primer fin de semana de octubre. Estamos programando las demás actividades. Si hace tiempo que no vienes, esta es tu oportunidad. Si nunca has estado, esta es tu casa. Si estás buscando, aquí te esperamos.
La parroquia está viva porque tú estás en ella. ¡Benvidos a este novo curso pastoral! ¡Construamos xuntos a Igrexa que soñamos!
