DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS
Celebramos este domingo, el Domingo de la Palabra de Dios, una celebración instituida por el Papa Francisco en 2019 para promover la lectura de la Biblia. Es la oportunidad perfecta de preguntarnos acerca de nuestra relación con las Sagradas Escrituras. Leer la Biblia es encontrarse con Dios.
āĀ Con esta carta entregamos a los niƱos de catequesisĀ el Evangelio 2024 editado por la Parroquia, invitando a que en familia lean el texto que corresponde a cada dĆa.
Queridos padres y niƱos del Catecismo:
Hoy os entregamos este Libro del EVANGELIO 2024 ,para que os ayude a conocer, amarĀ y seguir a JesĆŗs y asĆ ser familias cristianas.
Os rogamos que cada dĆa (a la hora que mejor os convenga) con vuestro hijo leĆ”isĀ el evangelio que corresponde a ese dĆa.
Hubo un niƱo como vosotros que se llamaba Samuel. No sabĆa que Dios
hablaba. Pero un sacerdote que cuidaba de Ć©l le enseñó: ācuando Dios te llame,
dile: Habla, SeƱor, que tu siervo te escucha.ā
Asà también vosotros, desde vuestra mÔs tierna infancia colocaros delante de la
Palabra de Dios en oración y decidle al SeƱor lo mismo que Samuel: āHabla,
SeƱor, que tu siervo te escucha.ā
De esta forma os parecerĆ©is a otro niƱo, Timoteo, que desde pequeƱito conocĆa
todas Escrituras Sagradas porque su abuela y su madre se las habĆan enseƱado. Pero, sobre todo, os parecerĆ©is a un niƱo muy especial: a JesĆŗs. Se sabĆa toda la Palabra de Dios porque la habĆa aprendido de otra persona muy especial que tambiĆ©n se sabĆa muy bien la Palabra de Dios: su Madre, la Virgen MarĆa. Y tambiĆ©n se la sabĆa porque JesĆŗs era la misma Palabra de Dios hecha hombre. La escucha atenta de la Palabra de Dios puede daros la sabidurĆa que lleva a la salvación mediante la fe en JesĆŗs (cf. 2 Tm 3,15), harĆ” que estĆ©is preparados para toda obra buena (2 Tm 3,17); y os harĆ” crecer como Ćl en estatura, sabidurĆa y gracia (cf. Lc 2,52) SerĆ” dichoso el que guarde la Palabra de Dios y la cumpla (cf. Lc 11,28).
Recibe la Palabra de Dios. EscĆŗchala atentamente todos los dĆas de tu vida. GuĆ”rdala en tu corazón, y ella te guardarĆ” y te llevarĆ” a la Vida Eterna.
AmƩn.
