La localidad de Carballo vivió este miércoles una jornada marcada por la celebración del Corpus Christi, una de las festividades religiosas más significativas del calendario católico, dentro del segundo día de celebraciones dedicadas a San Xoán. La jornada, también conocida como la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo o la Fiesta del Santísimo Sacramento, reunió a numerosos fieles en la iglesia parroquial para participar en una misa solemne celebrada a las doce y media del mediodía.
La ceremonia estuvo presidida por el párroco José García Gondar, que estuvo acompañado en el altar por varios sacerdotes de la zona. La parte musical corrió a cargo del Coro Aires de Bergantiños, que contribuyó con sus cantos a dar solemnidad a una celebración en la que la comunidad parroquial quiso renovar su devoción al Santísimo Sacramento.
Durante la homilía, García Gondar trasladó a los asistentes un mensaje centrado en el significado profundo de la Eucaristía como encuentro, compromiso y unión de la comunidad cristiana. “Hoxe a nosa parroquia vístese de festa grande para celebrar o Santísimo Sacramento”, señaló.
El sacerdote recordó también la importancia del templo parroquial como espacio de encuentro para generaciones de vecinos. Explicó que la iglesia, que recientemente cumplió 51 años desde su inauguración, nació con la vocación de ser “unha casa aberta, un fogar para todos”, un lugar donde la comunidad pudiera reunirse y celebrar los momentos más importantes de la vida religiosa.
En este sentido, destacó que durante más de medio siglo el templo ha acogido bautizos, bodas, despedidas, comuniones, confirmaciones, novenas y fiestas patronales, aunque subrayó que el centro de toda esa actividad siempre ha sido la celebración de la Eucaristía.
El mensaje del Corpus: una llamada a la entrega, la ayuda y la cercanía con los demás
La celebración estuvo marcada también por un mensaje de compromiso social y solidaridad. En su intervención, García Gondar recordó que la Eucaristía no debe entenderse únicamente como un acto religioso, sino como una invitación a vivir una fe cercana y comprometida con quienes necesitan apoyo.
El párroco explicó que celebrar el Corpus Christi significa también asumir el compromiso de ser “pan partido para os demais”: ofrecer escucha a quien sufre, compañía a quien se siente solo, justicia a quien carece de lo necesario, perdón a quien se ha alejado y esperanza a quienes atraviesan momentos difíciles.
Durante la misa, quiso además trasladar un saludo especial a la comunidad venezolana presente en Carballo, después de conocerse las consecuencias de un terremoto que había afectado a Venezuela. García Gondar expresó la cercanía de la parroquia con quienes estaban viviendo momentos de preocupación y dolor, destacando la importancia de acompañar desde la solidaridad y la oración.
El sacerdote también hizo referencia al reciente mensaje del Papa con motivo de la celebración del Corpus, señalando que la Eucaristía representa “a presenza humilde de Deus que transforma o mundo desde dentro”. Según explicó, esta festividad invita a vivir una fe más personal y menos basada en la rutina, entendiendo que el encuentro con Cristo debe traducirse en una actitud de servicio hacia los demás.
“La Eucaristía non remata na misa”, recordó durante su reflexión, insistiendo en que la celebración debe continuar en la vida diaria de cada persona a través del amor y la ayuda al prójimo.
La lluvia impidió la procesión por las calles, pero la tradición se mantuvo con la bendición desde el atrio
Uno de los momentos más esperados de la jornada era la tradicional procesión del Corpus Christi por las calles de Carballo, en la que el Santísimo Sacramento debía recorrer la localidad en la custodia sobre una carroza engalanada con la colaboración de los vecinos.
Estaba previsto realizar las paradas habituales en los altares preparados en la Gran Vía, la calle Cervantes y A Braña, además de la bendición final desde el cruceiro situado en el atrio de la iglesia parroquial. Sin embargo, la lluvia obligó a suspender el recorrido por las calles.
A pesar de las condiciones meteorológicas, la celebración mantuvo su esencia. García Gondar realizó finalmente la bendición desde el cruceiro del atrio de la iglesia, acompañado por los fieles que participaron en la jornada religiosa.
Posteriormente, el párroco se acercó a saludar y agradecer el trabajo realizado por las personas encargadas de preparar los altares tradicionales de la Gran Vía, la calle Cervantes y A Braña, reconociendo la dedicación de quienes mantienen viva esta tradición en Carballo.




