La iglesia parroquial de Carballo acogió el domingo 20 de septiembre una misa dedicada a las personas con alzhéimer y a sus familias, con motivo del Día Mundial del Alzheimer. La celebración, que comenzó a las 12.30 horas, estuvo presidida por el párroco José García Gondar y contó con el acompañamiento musical del coro Ribeiras do Anllóns.
El presidente de AFABER, Jesús Villar, dio la bienvenida a los asistentes y recordó a las personas afectadas por una demencia y a quienes las cuidan. También agradeció el apoyo de los colaboradores que hacen posibles los proyectos de la asociación.
Cuidar también es reconocer la historia de cada persona
En su homilía, García Gondar subrayó que la pérdida de memoria no disminuye el valor de una persona ni borra su historia. A partir de la lectura del Eclesiástico, que invita a cuidar de los padres en la vejez, recordó que la atención a los enfermos debe ir más allá de sus necesidades físicas: «Honrarles es reconocer su historia, su valor, su humanidad».
El párroco agradeció especialmente la labor de AFABER, sus profesionales y voluntarios, así como la entrega de las familias cuidadoras. Destacó el valor de los gestos cotidianos: una caricia, una visita, una conversación repetida o las noches de desvelo junto a quien necesita atención, incluso cuando ya no puede reconocer a quienes lo acompañan.
El compromiso de estar cerca de quienes sufren
La celebración incluyó una llamada a combatir la soledad de los enfermos y de sus familias. García Gondar pidió que nadie en Carballo tenga que decir que no cuenta con ayuda y animó a la comunidad a ofrecer tiempo, presencia y compañía. También recordó la disponibilidad de la parroquia para acercar los sacramentos a los enfermos.


























