Carta a los niños de la Primera Comunión y a sus familias

por parroquiacarballo

1.- QUERIDOS NIÑOS Y NIÑAS:

Los sacerdotes y catequistas os saludamos y felicitamos por vuestra primera Comunión. Dentro de pocos días, vais a recibir el regalo más valioso, el don de amor que vale mucho más que todo lo que habéis recibido hasta ahora en vuestra vida: JESÚS, EL HIJO DE DIOS, EL SEÑOR. ¡Qué bueno es Dios! El viene a vuestro encuentro y os visita como amigo para quedarse siempre con vosotros y enseñaros a ser felices, generosos, siempre con ganas de hacer el bien, como habéis aprendido en la catequesis de la parroquia, pero sobre todo con vuestros padres que os han dado la vida por amor.

También por amor quiso Jesús entregarnos su vida. Antes de morir en la cruz y resucitar, dijo a sus discípulos: “Tomad y comed: esto es mi cuerpo, tomad y bebed: ésta es mi sangre”.

Recordad en vuestro corazón para siempre estas palabras, y estad atentos, el día de vuestra primera Comunión, cuando el sacerdote las pronuncie en el nombre de Jesús, porque en ese momento es el mismo Señor quien os visita y viene a quedarse para siempre con vosotros.

 

2.- A LOS PADRES Y ABUELOS

Mas de 100 niños hacen la Primera Comunión

¿Cuándo será su 2ª Comunión?

Desde el 1 de mayo y durante el verano, casi todos los sábados   tenemos en nuestra Parroquia Primeras Comuniones: Más 100 niños que han asistido al Catecismo durante dos cursos, y han recibido ahora una catequesis especial. Es una alegría verlos felices recibiendo a Jesús y es un día de emoción para sus padres y abuelos. Os felicitamos y damos gracias al Señor por vosotros.

Para la Parroquia y para mí personalmente es una de las celebraciones más emotivas y mi corazón se enternece y alegra cada vez que vemos a los niños y niñas acercarse a recibir por primera vez a Jesús en la Eucaristía con alegría y entusiasmo. Para la mayoría de ellos, el día de su primera Comunión ha sido largamente esperado.  Uno desearía que esa alegría no se limitara a ese día, sino que en nuestros niños y niñas permaneciera el deseo y la posibilidad de recibir el Cuerpo de Jesús con frecuencia.

Sin embargo, la experiencia personal no me hace sentir muy esperanzado y al terminar la celebración me siento triste porque al domingo siguiente ya no vienen a la Misa.

En la catequesis les pregunto cuándo van hacer la 1ª Comunión y todos levantan la mano indicando con exactitud el día y el lugar de la fiesta.

Después les pregunto cuándo será su segunda Comunión… La mayoría callan.  Sólo una niña levantó la mano y con la sinceridad y trasparencia propia de su edad me contestó: “cuando sea mayor”. “¿Por qué?”, le pregunté; “Porque mis papás no me traerán a Misa”, fue su respuesta. Una contestación que mostraba en ella cierta pena por no poder recibir más veces a Jesús en la Eucaristía; una respuesta que nos debe hacer reflexionar mucho a padres y catequistas.

Muchos de nuestros niños y niñas, una vez hecha su primera Comunión, ya no vienen por la parroquia a Misa e interrumpen su proceso de iniciación cristiana, porque sus padres no acompañan. Algunos retomarán más tarde este proceso para prepararse para la Confirmación y concluir así su iniciación cristiana. Seguro que a ningún padre y menos aún a ninguna madre se le ocurriría interrumpir la alimentación diaria de sus niños, tan necesaria para su crecimiento y salud física; ni tampoco la asistencia, curso tras curso, al colegio. Tampoco el crecimiento en la fe de nuestros niños debe interrumpirse después de haber recibido la primera Comunión.

Queridos niños: Vuestra primera Comunión no puede ser la última. La misma alegría que habéis tenido al recibir a Jesús por primera vez, la podéis tener cuantas veces volváis a recibir a Jesús. Él os espera y se alegra también de venir a vosotros. Vuestra primera Comunión no puede ser un punto y final, sino un punto y seguido para seguir caminando como amigos de Jesús. Después de vuestra primera Comunión, debéis seguir en la catequesis, para crecer en el conocimiento, amor y seguimiento de Jesús, que está vivo en su Iglesia.

A vosotros, queridos padres, os ruego que sigáis acompañando a vuestros hijos en la educación en la fe, que acudáis con ellos a la Misa dominical y que os preocupéis de que reciban la Confirmación para completar su iniciación cristiana.

 

3.- UNA SUGERENCIA

Bien sabéis que el Señor Jesús siente un especial cariño por los niños, está deseando hablar con cada uno de vosotros. Por eso, os voy a dar una idea, para que todos los días podáis hablar con Él de las cosas importantes de vuestra vida. Seguro que todos tenéis una imagen de Jesús, ponedla en un sitio visible de vuestra habitación, al que llamaremos el “rincón de la oración”. Todas las noches, antes de dormir, poneos de rodillas delante de Jesús, haced la señal de la cruz y decidle: Gracias por mi familia, mis amigos y por las cosas buenas que haces por mí, perdona mis pecados, y dime qué puedo hacer por ti y por todos los que viven cerca de mí. Rezad la oración del Padrenuestro y después, a nuestra Madre, el Avemaría, y acabad diciéndoles lo mucho que les queremos. Día a día, veréis cómo esta oración os ayudará de verdad a vivir felices, y os mostrará lo grande y bueno que es Dios…

+Además del Catecismo de la Parroquia os regalamos el Evangelio 2023, para que cada día leas el trocito del Evangelio de la Misa y así escuchas lo que te dice Jesús…

 

4.- EN EL COLEGIO

En el Colegio, sed amigos de todos y aprovechad el tiempo, porque estáis en una etapa muy bonita de vuestra vida para aprender. Matriculaos en la clase de religión católica, que os ayudará a conocer mejor le fe cristiana y el mensaje de Jesús. Quered mucho a vuestros padres, hermanos y abuelos. Sed obedientes y colaborad en todo. Y pedidle a Jesús que seáis una familia unida y feliz.

Os quiere y os bendice.

Vuestro párroco

D. José García Gondar

 

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