- La iglesia parroquial acogió una eucaristía presidida por José García Gondar y cantada por la Coral de Bergantiños.
- El párroco recordó a la gente del mar, pidió por la empresa Calvo y elevó una oración por las víctimas del terremoto en Venezuela.
- La jornada concluyó con la tradicional procesión por las calles del centro, acompañada por una amplia participación popular.
La festividad de Nuestra Señora del Carmen, copatrona de Carballo, se celebró este viernes 26 de junio con gran solemnidad en el marco de las fiestas religiosas de San Xoán, que desde hace tres días se desarrollan en la localidad.
El acto central tuvo lugar a las 12.30 horas en la iglesia parroquial, donde se ofició una misa solemne presidida por el párroco, José García Gondar, y concelebrada por el padre Plácido. La celebración estuvo acompañada por los cantos de la Coral de Bergantiños, que puso el acompañamiento musical a una eucaristía marcada por la devoción mariana.
Durante su homilía, José García Gondar centró su mensaje en la figura de María como madre de los cristianos, subrayando su presencia constante en la vida de los creyentes. El sacerdote comparó la importancia de la Virgen con la de una madre en el seno de la familia, destacando que «eso es lo que hace una madre, lo que hace María: acompáñanos na vida».
El párroco recordó que la parroquia de Carballo conserva numerosas advocaciones marianas que conforman, según sus palabras, un auténtico «álbum familiar mariano», entre las que destacó especialmente a Nuestra Señora del Carmen por ser la advocación más antigua, extendida y entrañable para la localidad y para Galicia, además de ostentar el título de copatrona de Carballo.
Uno de los momentos más significativos de la homilía estuvo dedicado a la gente del mar. García Gondar expresó su cercanía a marineros, familias y empresas vinculadas al sector pesquero, recordando tanto a quienes desempeñan su trabajo en el mar como a quienes han perdido la vida en él o fallecieron intentando alcanzar las costas europeas en patera.
En ese contexto, dirigió también una oración por la empresa Calvo, estrechamente ligada a la historia y al desarrollo económico de Carballo. El sacerdote pidió a la Virgen del Carmen que continúe protegiendo a quienes trabajan en el mar, bendiga las fábricas de la compañía y acompañe a todas las familias que dependen de esta actividad laboral, destacando el esfuerzo y la dignidad con los que sostienen el tejido económico del municipio.
Asimismo, animó a los fieles a vivir la devoción mariana como un compromiso de fe y no como una práctica supersticiosa. En este sentido, explicó que símbolos como el escapulario del Carmen o la Medalla Milagrosa «no son amuletos», sino signos de amor, protección y recuerdo del compromiso de seguir el ejemplo de María mediante la oración y la vida cristiana.
El párroco encomendó también a la Virgen a los niños, los jóvenes, las familias, los enfermos y los difuntos, pidiendo fortaleza para quienes atraviesan dificultades y consuelo para quienes sufren.
En la parte final de su homilía, el párroco quiso extender la oración de la comunidad parroquial más allá de las fronteras locales y pidió a los asistentes que encomendaran a la Virgen del Carmen a las personas que sufren las consecuencias del terremoto registrado en Venezuela. De este modo, invitó a los fieles a unirse en una plegaria por las víctimas y sus familias, incorporando este recuerdo al conjunto de intenciones de la celebración.
Finalizada la eucaristía, la imagen de Nuestra Señora del Carmen recorrió las principales calles del centro de Carballo en la tradicional procesión, acompañada por numerosos feligreses.



