Publicada A Xanela Nº 520

por parroquiacarballo

Queridos lectores de A Xanela

Les preguntó: ¿Qué buscáis?  Son las  primeras palabras que Jesús pronuncia en el evangelio de este domingo. No es fácil responder a esta pregunta sencilla, directa, fundamental, desde el interior de una cultura cerrada, como la nuestra, que parece preocuparse sólo de los medios, olvidando siempre el fin último de todo.

¿Qué es lo que buscamos exactamente? Para algunos, la vida es «un gran supermercado»  y lo único que les interesa es adquirir objetos con los que poder consolar un poco su existencia. Otros lo que buscan es escapar de la enfermedad, la soledad, la tristeza, los conflictos o el miedo. Pero, escapar ¿hacia dónde? ¿hacia quién? Otros ya no pueden más. Lo que quieren es que se les deje solos. Olvidar a los demás y ser olvidados por todos. No preocuparse por nadie y que nadie se preocupe de ellos.

La mayoría buscamos sencillamente cubrir nuestras necesidades diarias y seguimos luchando por ir cumpliendo nuestros pequeños deseos. Pero, aunque todos ellos se cumplieran, ¿quedaría nuestro corazón satisfecho? ¿se habría apaciguado nuestra sed de consuelo, liberación, felicidad y plenitud?

En el fondo, ¿no andamos lo hombres buscando algo más que una simple mejora de nuestra situación? ¿No anhelamos algo que, ciertamente, no podemos esperar de ningún proyecto político o social? Se dice que el hombre contemporáneo ha olvidado a Dios. Pero la verdad es que, cuando un ser humano se interroga con un poco de honradez, no le es fácil borrar de su corazón «la nostalgia de Dios». Lo más honrado que puede hacer el hombre es «buscar». No cerrar ninguna puerta. No desechar ninguna llamada. Buscar a Dios, tal vez con el último resto de sus fuerzas y de su fe. Tal vez, desde la mediocridad, la angustia o el desaliento.

Dios no juega al escondite ni se esconde de quien lo busca honradamente. Dios está ya en el interior mismo de esa búsqueda. Más aún. Dios se deja encontrar, incluso, por quienes apenas le buscamos. Así dice e1 Señor en Isaías: «Yo me he dejado encontrar por quienes no preguntaban por mí. Me he dejado hallar por quienes no me buscaban. Dije: Aquí estoy, aquí estoy» (Is 65, 1-2).

Publicamos en este número un artículo de Xosé Pumar titulado “Paio ermitán e S. Antón abade”, así coomo una reflexión sobre la Jornada de Infancia Misionera que se celebra el domingo 14 de enero de 2024, un día muy importante, en el que los niños están invitados a ayudar a los demás niños, especialmente a los que no tienen lo necesario para vivir o no conocen a Dios.

Finalmente recogemos todos los avisos para la semana: Misa solemne en honor San Paio, ermitaño en la Iglesia parroquial de Goiáns, en donde se venera su imagen,  reparto de alimentos de Cáritas lunes y martes de esta semana, curso/taller de costura este lunes a las 9,30 hs, clase de español  para extranjeros, etc. 

Feliz semana

José García Gondar

A_Xanela semanal_520

 

También te puede Interesar

× ¿Cómo puedo ayudarte?