La parroquia de Carballo crea A Milagrosiña, un diploma para los devotos que ganen la indulgencia

por parroquiacarballo

Compostelana, Fisterrana, Muxiana, Pedronía… Y A Milagrosiña. Este es el nombre del nuevo diploma para los devotos que, al contrario que aquellos, no acredita una peregrinación xacobea. No podría, por estar Carballo fuera de esas rutas. Pero sí justifica la llegada, una peregrinación igualmente, a la capilla de A Milagrosa, de los devotos de esta santa, y que deben cumplir las condiciones marcadas por la Penitenciaría Apostólica para ganar la indulgencia plenaria. Testimoniu peregrinationis et fidei, así encabeza el documento, muy solemne en su elaboración, que ha de ser firmado por el responsable de la capilla, el párroco, con la fecha de la llegada.

En el fondo, este nuevo paso en los muchos que ha dado ya la parroquia de Carballo, viene a recordar la importancia que en el mundo católico tiene este pequeño templo carballés, en un año en el que otros también están siendo objetivo para los devotos, de A Barca a la Xunqueira de Cee. Y es que en el caso de Carballo, en el 2012, coincidiendo con el centenario de la capilla y de su año jubilar, la Penitenciaría le concedió un «privilegio extraordinario: su unión espiritual con la Basílica Papal de Santa María la Mayor en Roma», que fue el primero dedicado a la Virgen, como así se recuerda en la pared de esta capilla.

Las indulgencias, para quienes las pretendan y cumplan los mandatos, se obtienen en este lugar de Carballo el día de la festividad de Santa María la Mayor, que es el 5 de agosto; el día de A Milagrosa, primer domingo de septiembre; en todas las solemnidades litúrgicas de la Virgen; una vez al año, cualquier día que elija el devoto, o en las peregrinaciones en grupo.

Y también hoy, 27 de noviembre, que es el de la fiesta de la Medalla Milagrosa. Por eso ayer el párroco, José García Gondar, acompañado por otro sacerdote de la unidad pastoral, Plácido Romero Lema, que es el que suele estar al frente de A Milagrosa, presentó A Milagrosiña, que se entregará a quienes cumplan los preceptos, además de otros pequeños detalles (rosario, devocionario), dejando claro que los principales son los espirituales.

García Gondar aprovechó para recordar la historia del templo, uno de los elementos singulares del patrimonio carballés, que se debe al gesto de dos vecinos, Ramón y Basilisa, que trajeron la imagen y levantaron la capilla y un colegio. No ha dejado de ir a más, en obras y en devoción (de la comarca y de fuera, destino muy habitual de los huéspedes del balneario), y aquel año jubilar de hace trece años supuso un salto extraordinario poco frecuente en espacios tan jóvenes. Nacieron la Asociación Medalla Milagrosa, y se creó el Fogar Dona Basilisa, destinado a mujeres en situación de necesidad.

La simpleza inicial ha ido madurando con más actuaciones, como las vidrieras, el cruceiro del atrio, el mural, la fuente, el llamado huerto de los olivos (evidente relación bíblica), o la última escultura dedicada a la Resurrección, obra del escultor cabanés Anxo Cousillas, el mismo que diseñó la Piedade para el cementerio municipal.

En el interior se depositó, hace poco más de dos meses, una placa recogida días antes en Roma, precisamente en Santa María la Mayor, durante el viaje que organizó el arzobispado y en el que también estuvo el arzobispo, Francisco José Prieto. Con unos y otros mimbres, se pone ahora a andar A Milagrosiña, que incluye un libro de registro de los peregrinos. Que, como recordaba el párroco, más que caminando han de acudir, solo eso.

Fuente: La Voz de Galicia

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