El salón de actos de la parroquia de Carballo se llenó en la tarde del martes para escuchar al doctor Alfonso Mariño Cotelo, director del Centro Oncológico, quien ofreció una amena y esclarecedora charla-coloquio bajo el título “Envellecer saudablemente”. La actividad se enmarcó dentro de la XXXVIII Semana dos Avós, organizada por la Asociación de la Tercera Edad con la colaboración de la Junta Local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Carballo.
Mariño Cotelo comenzó su intervención agradeciendo la invitación y el esfuerzo de quienes, año tras año, mantienen viva una cita que ya cumple treinta y ocho ediciones.
El especialista, conocido por su estilo didáctico y su capacidad para explicar con sencillez temas complejos, centró su exposición en los factores que contribuyen a un envejecimiento saludable. Subrayó que, aunque la genética influye de forma importante en la manera en que cada persona envejece, existen numerosos hábitos que pueden modificarse para mejorar la calidad de vida en la madurez. “La genética no se puede cambiar, pero sí la forma en la que cuidamos nuestro cuerpo y nuestra mente”, afirmó.
Ejercicio, alimentación y descanso
El doctor insistió en que el ejercicio físico constituye la base de una buena salud. “Moverse más es fundamental”, explicó. Recordó que el mejor ejercicio a partir de los 60 años es caminar: “Caminar no exige nada, es fisiológico. Solo hace falta un calzado cómodo y ganas de hacerlo”. Según detalló, el hábito de andar diariamente ayuda a mantener un peso adecuado, prevenir la diabetes tipo 2 y controlar la tensión arterial, dos de las patologías más frecuentes en la edad adulta.
En cuanto a la alimentación, el ponente defendió la dieta tradicional, tanto la mediterránea como la atlántica, basada en productos frescos y variados. “No existen dietas milagrosas. Hay que comer de todo, pero poco de cada cosa.
El descanso, señaló, es otro pilar esencial para llegar a la vejez con buena salud. “Dormir bien no es un lujo, es una necesidad. Aunque se diga que en la vejez se duerme menos, lo ideal sigue siendo entre siete y nueve horas diarias”, explicó. Advirtió además que la falta de sueño puede aumentar el riesgo de caídas, provocar irritabilidad y disminuir la concentración.
Alcohol, tabaco y salud mental
En el capítulo de los hábitos nocivos, el oncólogo distinguió entre el consumo moderado y el abuso del alcohol. En cambio, fue tajante con el tabaco: “Cualquier cantidad de tabaco es mala. Dejar de fumar mejora la circulación, el gusto, el olfato y, sobre todo, la salud”.
Mariño Cotelo dedicó buena parte de su intervención a la salud mental, que consideró tan importante como la física. “Reírse, bailar, conversar, compartir los problemas… todo eso es fundamental para mantener el ánimo y evitar el aislamiento”, explicó. Recordó que la soledad y la falta de contacto social son factores que aumentan el riesgo de depresión y deterioro cognitivo. “Hay que distinguir entre estar solo y sentirse solo. Mantener el contacto con amigos y familiares, aunque sea por teléfono, ayuda a vivir mejor”, insistió.
El médico también alertó sobre los efectos del estrés y la depresión en las personas mayores. “A estas alturas de la vida ya venimos de vuelta de muchas cosas. No merece la pena enfadarse por todo. El estrés sostenido puede alterar el cerebro y favorecer la aparición de demencias”, advirtió.
La importancia de mantenerse activo
El doctor subrayó el valor de participar en actividades recreativas, culturales o sociales para combatir el aislamiento y fortalecer la mente. “Ir a misa, pertenecer a un coro o cuidar una mascota son formas válidas de mantenerse activo y con ánimo”, ejemplificó, recordando un estudio que demostraba que las personas mayores que salían de casa a diario vivían más y mejor.
En su intervención, Mariño Cotelo evocó también las palabras del genetista Ángel Carracedo, a quien calificó como “uno de los mejores científicos de Europa”. Citó una reciente entrevista en la que Carracedo afirmaba que el estilo de vida influye más en la longevidad que la propia genética.
Conclusión: vivir mejor, no solo más
Para cerrar su charla, el especialista resumió los pilares del envejecimiento saludable: ejercicio, buena alimentación, descanso adecuado, relaciones sociales activas y cuidado de la mente. “No se trata solo de vivir más, sino de vivir mejor”, concluyó.
Entre aplausos y gestos de agradecimiento, el público despidió al doctor Mariño Cotelo, que, con su habitual cercanía, se quedó unos minutos más conversando con los asistentes y respondiendo preguntas. La XXXVIII Semana dos Avós continuó así su recorrido con una reflexión clara: debe ser una oportunidad para cuidar de uno mismo y disfrutar, con serenidad, de la vida.
