La Pascua vuelve a abrir para nuestra comunidad un tiempo de luz, de esperanza y de gratitud. El anuncio que atraviesa los siglos —“¡Cristo ha resucitado, aleluya!”— resuena hoy también en Carballo y en todas las parroquias de nuestra Unidad Pastoral como un soplo que renueva el corazón y nos invita a mirar la vida con ojos nuevos.
La luz que nace del Cirio Pascual
En la Vigilia Pascual hemos contemplado cómo, en medio de la oscuridad, se encendía el Cirio Pascual, signo de Cristo vivo, vencedor de la muerte. De esa llama recibimos la luz que ilumina nuestras vidas y que nos recuerda que ninguna noche es definitiva cuando el Señor camina con nosotros.
Además del Cirio Pascual la imagen de Cristo Resucitado que desde el Hortus Rosarii et Viacrucis de la Milagrosa nos prclama que es la Resurrección y la vida.
