El segundo domingo de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Este año, bajo el lema «Dios cuenta contigo», se nos recuerda una verdad sencilla y profundamente esperanzadora: todos somos necesarios en la vida y en la misión de la Iglesia. Dios sigue llamando, confiando y contando con cada uno de nosotros.
La Iglesia no es algo ajeno a nuestra vida ni una realidad que sostienen unos pocos. La Iglesia somos todos los bautizados. Cada persona, con sus dones, su tiempo, su oración, su compromiso y también con su colaboración económica, contribuye a que la comunidad cristiana siga anunciando el Evangelio, celebrando la fe y sirviendo a los más necesitados.
Este mensaje conecta de manera especial con el Plan Pastoral de la Parroquia y de la UPA de Carballo. En estos meses hemos reflexionado juntos sobre el camino que el Señor nos invita a recorrer. Queremos una Iglesia más cercana, acogedora, misionera y corresponsable. Una Iglesia donde cada bautizado descubra que tiene una tarea que realizar y una aportación que ofrecer.
La Palabra de Dios nos recuerda cómo, en tiempos de Nehemías, cada familia reconstruyó su tramo de muralla. Ninguno podía hacerlo todo, pero cada uno hizo su parte. Gracias a ese esfuerzo compartido, Jerusalén recuperó su fortaleza y su esperanza. También hoy el Señor nos pide construir juntos la comunidad cristiana. Nadie es tan pobre que no tenga nada que aportar ni tan rico que no necesite de los demás.
En nuestra UPA encontramos cada día el testimonio de tantas personas que hacen posible la vida de la Iglesia: catequistas, voluntarios de Cáritas, lectores, ministros extraordinarios de la comunión, colaboradores en la liturgia, miembros de consejos pastorales y económicos, quienes cuidan los templos, quienes acompañan a los enfermos, quienes rezan silenciosamente por la comunidad y tantas otras personas que sirven con generosidad.
El Día de la Iglesia Diocesana es también una ocasión para agradecer. Detrás de cada celebración, de cada acción caritativa, de cada actividad pastoral y de cada gesto de acompañamiento hay personas que han respondido al Señor con generosidad. Gracias a ellas, la Iglesia sigue siendo presencia viva de Cristo en medio de nuestro pueblo.
«Dios cuenta contigo» no es solo un lema. Es una invitación personal. Cada uno de nosotros puede preguntarse: ¿qué espera hoy el Señor de mí?, ¿cómo puedo colaborar en la misión de la Iglesia?, ¿qué lugar me pide ocupar en esta gran familia de fe?
Que esta jornada nos anime a renovar nuestro compromiso con nuestra Diócesis, con nuestras parroquias y con nuestra Unidad Pastoral. Entre todos, guiados por el Espíritu Santo, seguiremos construyendo una Iglesia viva, evangelizadora y abierta a todos. Porque Dios cuenta contigo. Porque Dios cuenta con nosotros. Porque juntos hacemos Iglesia.
