En memoria de Antoñita Villaverde Pumar. E.P.D.

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Recogida en la Residencia García Hermanos de Betanzos, que atienden las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, falleció Antoñita el 29 del pasado mes de diciembre a los 98 años de edad. Pocos meses antes, en la misma Residencia, falleciera a los 95 años su hermana Josefa. Hace unos cuatro años falleciera en La Coruña su hermana Maruja, la menor de las tres.

Convivían en un piso de la calle Millán Astray, donde estuvieron amablemente atendidas por mano generosa.

Nacidas en Carballo, aquí pasaron su infancia. Antoñita asistió al colegio que las religiosas dominicas tuvieron al lado de la capilla de la Milagrosa. Fue allí donde sor Guillermina sorprendió y alentó las cualidades artísticas de Antoñita.

En 1.940 se trasladaron a La Coruña, su padre el Señor Villaverde Muñiz, fue contratista de obras en Carballo. Aquí construyó los anteriores Mercado y Matadero, así como la Escuela junto al jardín. Y otros edificios en la villa.

En la capital herculina Antoñita fue a la Escuela de Artes y Oficios, donde también fuera alumno su padre. Después se incorporó al estudio de María Corredoira, de quien aprendió a pintar al óleo. Fue luego Antoñita profesora en diversos centros, haciendo muchas exposiciones. Hizo la primera exposición en 1.969. En 18-I-2.018 se le rindió un cálido homenaje por la Asociación de Artistas de La Coruña, al tiempo que se inauguraban dos exposiciones suyas en la ciudad. Una en Riego de Agua y otra en el Museo Casares Quiroga.

Hace unos tres años hizo una exposición en Carballo. Pudimos admirar sus cuadros en la Pazo de la Cultura. Asistió ella misma a la inauguración, así como su hermana Josefa, ésta ya en silla de ruedas.

En las obras de Antoñita hay una dedicación especial a bodegones, paisajes de La Coruña. En algún cuadro fue modelo su hermana Maruja. Los temas religiosos sobresalen en su obra, como en los grandes pintores de nuestro siglo de oro. Para la parroquia de Carballo regaló numerosas obras, que se pueden ver en las oficinas parroquiales, en el bautisterio de la iglesia y en el albergue para transeúntes.

Quien esto escribe fue obsequiado por Antoñita con un autorretrato hecho en su juventud; otros con la iglesia de Sísamo (de aquí era su madre) y el Pazo do Souto. Y en breve visita que me hizo a Seavia (por nuestro lejano parentesco) tomó apuntes sobre la iglesia parroquial, con los que luego pintó un cuadro con el que me obsequió.

Tenía Antoñita especial devoción por la familia. Conservaba notas sobre las dificultades vividas por su abuelo Manuel Pumar Fosado en su emigración a suramérica. Así también sobre las andanzas de su tío-abuelo, Leonardo, destacado militar en el ejército carlista. La madre de Antoñita, era Dolores Pumar Pedrosa, nacida en Sísamo el 11-IV-1885, falleció en La Coruña el 3-III-1982. Facilitó a su hija datos sobre la muerte de D. Domingo Pumar Fosado, párroco de Vilela, fallecido en abril de 1.897. D.E.P.

José Pumar Gándara

 

Foto: Casal | La Voz de Galicia

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