Por la reconocida generosidad de la comunidad de Hijas de la Caridad en Carballo, a bastantes hogares llega el almanaque de la Virgen Milagrosa. Preside asà la actividad familiar durante el año, la hermosa imagen de la Virgen Milagrosa que es seleccionada entre las mÔs devotas con que cuentan las iglesias españolas.
En el 2.024 la estampa que aparecĆa en los almanaques era la imgen venerada en la basĆlica de Madrid. Las hojas mensuales en el reverso, presentaban meditaciones sobre textos bĆblicos referidos a MarĆa SantĆsima. Muy familiares y acertadas aquellas consideraciones. Al final del aƱo, en todos los casos, una seria reflexión sobre el paso del tiempo con propósitos para el nuevo aƱo. Oportuno esto, pues los dĆas de transición de un aƱo a otro suelen estar dominados por un consumismo arrollador.
Para este aƱo 2.025, la imagen protagonista es la Virgen Milagrosa del Colegio de Yecla – Murcia.
Confiamos en que algĆŗn aƱo no lejano tambiĆ©n la valiosa talla de la Virgen Milagrosa del santuario carballĆ©s honrarĆ” este catĆ”logo. Quien coleccione esas lĆ”minas de los almanaques, se encontrarĆ” con una artĆstica recensión de las excepcionales imĆ”genes creadas por la devoción a la Virgen Milagrosa.
Los textos que acompañan al almanaque de este año estÔn tomados de las catequesis que el papa Francisco nos ha dirigido sobre la virtud de la esperanza. Precisamente el Año Santo romano tiene como misión revivir ese don en la iglesia actual.
TambiĆ©n la familia vicenciana publica un calendario de mesa en el que se va mostrando mes a mes, todo cuanto la congregación fundada por S. Vicente PaĆŗl, va desarrollando en los paĆses del mundo necesitados de ayuda y evangelización. Son ya muchos los aƱos en que la familia vicenciana trabaja para reducir āla desigualdad en y entre los paĆsesā
La esperanza no es una virtud pasiva, no. Activada y regida por la caridad se convierte en un impulso misionero de primer orden.
Quienes tengan la fortuna de recibir este calendario, tendrÔn sobre la mesa de trabajo una permanente llamada a la acción misionera y a la oración por las Hijas de la Caridad que tanto bien siembran en el mundo. Que se vean compensadas con una floración de vocaciones.
Y para completar nuestro agradecimiento, debo señalar que también la comunidad vicenciana suele obsequiarnos con una estampa-calendario muy útil y adaptable para llevar en la cartera. Acompañados, pues, de la Virgen Milagrosa  podemos enfrentarnos a nuestras actividades diarias.
